aceites esenciales, aceites vegetales, alergias, aromaterapia, naiba esencial, tratamientos

MOMENTO PRIMAVERA: LA LIMPIEZA

ceites esenciales, aceites vegetales, eczema, alergias, emociones, depurar, aceite esencial de limón, aceite de oliva virgen, peeling corporal, masajes, Kobido, reflexoterapia

Este año los vencejos llegaron a Madrid más tarde que otros años. Yo siempre me alegro de su llegada porque sus chirridos y vuelos locos son una feliz alternativa a los helicópteros que, al menos por mi barrio, nos atormentan volando tan bajo que, además de ruido, emiten unas vibraciones que hacen temblar los cristales de las ventanas.

También los castaños de Indias están en flor. Pirámides de color rosa o blanco como velas que decoran el mantel de las hojas abiertas en corona, Su perfección me asombra cada año. Bueno, me asombran no sólo los castaños, sino todo lo que va desplegándose de vida y de energía.

Y todo eso, sin empeñarse. Sin empujar. Naturalmente.

Como dice Deepak Chopra, las plantas no se esfuerzan por crecer: crecen. Los pájaros no se esfuerzan por volar: vuelan. Porque es su naturaleza. Y mucho antes que él, Jesús nos abría los ojos: Mirad los lirios del campo, cómo crecen; no trabajan ni hilan y sin embargo, ni el mismo Salomón en toda su gloria se vistió como uno de ellos.

Y eso es lo que los hace admirables, hermosos, siempre sorprendentes. 

No les duele crecer y transformarse porque no están apegados a ninguno de las etapas de su transformación. Un pájaro no se identifica con el huevo, ni con el nido, ni con sus padres o hermanos. Cuando llega su momento,  echa a volar en lugar de quejarse. ¿Imagináis si se pusiera a gritar “¡No quiero irme de este lugar calentito donde me daban de comer, me protegían y no tenía que tomar decisiones!”?

Según la Medicina China, la primavera es la estación madera, cuyo color es el verde, su emoción la ira, y en el cuerpo corresponde al hígado y la vesícula.

Todo tiene sentido, porque después del invierno, de estar hacia dentro, de una alimentación más fuerte y pesada necesaria para combatir el frío y la oscuridad, el organismo exige empezar el nuevo ciclo de la vida con limpieza, tanto interna como externa. Y el hígado es nuestra principal depuradora.

Lo que acumulamos en invierno “por si acaso” hay que soltarlo en primavera. Da igual que sean toxinas físicas o emocionales. Si no lo hacemos voluntariamente, el resultado será bastante más desagradable: saldrán en forma de ataques de vesícula, malhumor, altibajos emocionales, eczema, dolores difusos e inexplicables en la nuca o en el estómago, por poner unos ejemplos. Sin olvidar las alergias, de las que hablaré en otro momento.

Esta es la oportunidad que trae la primavera: un nuevo comienzo, una buena limpieza.

La naturaleza nos ofrece ahora una interesante cantidad de verduras depurativas: alcachofa, espárrago, apio, espinacas tiernas, cebolleta, lechugas de muchas clases, pepino, rabanitos, berros… Ensaladas, cremas o batidos crudos, a elegir.

La aromaterapia puede ayudar a depurar el organismo con una simple gota de aceite esencial de limón BIO en una cucharada de aceite de oliva virgen cada mañana en ayunas, durante 15 días.  Si no tenemos aceite esencial de limón, sustituidlo por el zumo de un limón. La combinación de limón y aceite de oliva es muy efectiva.

La piel necesita también una limpieza más a fondo. Y para eso, nada como un peeling corporal completo que elimine las células muertas y permita que este órgano, el más grande del cuerpo, respire, se renueve y acoja el sol del verano con todos sus beneficios.

Si vivís en Madrid, os recomiendo acudir a Espacio Cocoon. Allí Olga, que tiene manos mágicas, os hará vivir una experiencia inolvidable: da igual que sea un  peeling, el masaje facial Kobido,  una reflexoterapia podal… o cualquiera de los muchos tratamientos que veréis en su página. Un auténtico espacio de bienestar total.

Artículo anterior Artículo siguiente

Te puede gustar también

No Comentarios

Deja un comentario

*